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domingo, 12 de julio de 2026

FRAGMENTOS DE LIBRETAS (15)

 

Fauna humana

 

Es encomiable la tendencia del hombre a identificarse o compararse con los demás animales: ojos perdigoneros, lágrimas de cocodrilo, nariz aguileña, cara de búho, cantar como un ruiseñor, hablar como un loro, o como una cotorra, ojos de gato, engatusado, cara de caballo, subirle a uno el pavo, em­pavonarse, edad del pavo, ser un pavo —ave prolífica—, pavilacio, mosqueo del pavo, mosquearse (sin más), mosca cojonera, mosquita muerta, pata de gallo, ser un gallito, ser un gallina, piel de gallina, piel de cordero, cara de cordero degollado, estar como una cabra, cabra loca, cabrito, cabrón, barbas de chivo, estar como una vaca, abrazo del oso, pajarraco, a cara de pájaro, menudo pe­rro, no, no, a cara de perro, menudo pájaro, perro (por vago), perro viejo, dien­tes de conejo, el conejo de la loles, ser un hormiguita, cintura de avispa, cuello de jirafa, o de cisne, lengua de víbora, estar como una ballena, como pez en el agua, hiena, reptil, camaleón, paquidermo,... Omito el cerdo y sus derivados por delicadeza y aprensión. Y ya lo dejo, no pretendo ser exhaustivo, que luego viene el lince de turno y te dice con su retintín de capullo: “Se te ha olvidado burro, so burro”. Por cierto, ¿capullo no es otro animal?, ah, no, es del mundo ve­getal.

martes, 2 de junio de 2026

FRAGMENTOS DE LIBRETAS (14)

 

Así se explica…

 

Capital de provincia provinciana. Cámara de Comercio, Industria, Nave­gación, Pesca y Bolsa. Salón noble —es un decir— del edificio, rupturista, futu­rista, de metacrilato, curtisane, nogal, climalit y pvc, más una lámpara de horte­rada neoversallesca. En torno a una mesa hueval, reunión de trajes gris metalizado, botes de gomina, rostros de esfinge edí­pica, gafas de carey, ojos para juego de naipes, manos blancas de misacantano. Monosílabos multimedia y quince ordenadores pespunteados de espaldas en corro.

Acción, interacción: si la Bolsa de Nueva York tritura el índice nikey, las Empresas de Trabajo Temporal están perdidas. Tokio comprará na­vieras y prestará palomitas de maíz, entonces Madrid retomará el IBEX tras afrontar una OPA del Opus, haciendo que Londres, hasta ahora reacia, invierta en futuros Vaticano. Momento oportuno para invertir en Airtel-Zimbabue, pre­servativos cubanos Chicco y Oposiciones para funcionario. Sin olvidar el par­quet de Berlín, que puede recalentar el índice Zeta Jones y provocar la subida del Mc de Douglas. Convendrá, por tanto, invertir en halterofilia y en salchichas de hígado de bacalao made in Dublin Polar. Abre cuenta corriente con tarjeta electrofágica para nómina del Estado. Diez millones, veinte, treinta, máximo cuarenta, con esfuerzo y riesgo hasta cuarenta y dos. Compra, compra todo: camisetas Mis Tres Popes, Mataderos Marítimos James Joyce-España y Edito­rial 70 Temas. Le sobran todavía cinco millones doscientas cincuenta mil. Los gasta en el Mc de Douglas, por probar con Zeta Jones.

Ahora vende. Se desprende de Retinas Reticulares y pierde parte de Sonotones Parcelados porque desconoce el nuevo índice sordix. Vende tam­bién, al Ayuntamiento, la mitad de acciones de Parcelas Municipales Ilegales, S.L.

Funcionario, valor seguro, Bonos del Estado, una bolsa para asumir ries­gos en Bolsa.

miércoles, 13 de mayo de 2026

FRAGMENTOS DE LIBRETAS (13)

 

¿Enseñanza-aprendizaje?

 

No hay profesión más universal que la docencia. Cada persona, un docente, desde el palurdo al rutilante. Todos somos docentes. Importa cambiar la máxima de la condición humana: eres persona, luego eres docente (lo de mor­tal queda en puramente accidental, va incluido en el precio).

Impulso primario al que sucumbe desde el más filántropo hasta el peor misántropo, reflejo del interés por influir en actos o comportamientos de los demás, sea uno, muchos o todos.

Sus manifestaciones abarcan una dimensión inmensurable: desde los cinco lobitos hasta la inmortalidad de la cuncunfornia del pirolito.

Marcha docente de la humanidad hacia la incógnita o la revelación.

Acostumbra diseños de ropajes según tendencias, o sea, según las sucesivas reconversiones impuestas por ideologías de temporada; aunque los efectos suelen resultar asimétricos. Las modas se solapan unas con otras. Sus tramos van de lo retro a la última vanguar­dia, en cualquier situación, en toda época.

Así pues, los modelos docentes de la sociedad cambian y se suce­den al dictado de las mareas, flujo, reflujo, pleamar, etc. Por lo cual, eso sí, guardan, cuando menos, una relativa uniformidad. Aunque, no se olvide, siempre se encrespan olas alocadas, soliviantadas por algún escollo.

Pero hay un menor riesgo de naufragio: cuando los patrones de docencia en el aula y los sociales discurren por las mismas corrientes marinas. En caso contrario, el desvarío está servido. Primer problema de calado.

El segundo problema se circunscribe al aula, desajustes en el gálibo del profesor. Este ha ido ponderando modelos, instintivamente, intuitivamente, intelectualmente, a lo largo de su aprendizaje, escuela, instituto, universidad; de tal manera que suele ser portador de uno más o menos defi­nido cuando pasa a la otra orilla. Aquí la diversidad desborda y quintu­plica la gama más variopinta. La elección no es arbitraria, por descontado. Tiene mucho que ver con un pro­yecto de satisfacción personal. En unos casos (no cuantifiquemos) domina la generosidad, la lealtad, la responsabilidad, la permeabilidad, la adecuación; pero en otros (tampoco cuantifiquemos), la apariencia, la oportunidad, la sumisión, el servilismo, la exalta­ción del ego, la simple nómina o la pura torpeza.

Cuando la política pedestre abreva en los lodazales apuntados, los dos problemas anteriores son nimiedad, minucia, farfolla. Y se produce la foto fija del momento perplejo.

jueves, 23 de abril de 2026

FRAGMENTOS DE LIBRETAS (12)

 

Léxico para bebés

 

Todo nacimiento es un rescatador léxico. Sustantivos y adjetivos relegados al trastero de la masa encefálica son desempolvados, abrillantados y reutilizados por el entorno del recién nacido: la madre parturienta, el padre consorte, la señora que casualmente pasaba por Maternidad, el núcleo cercano a los progenitores y la romería de familiares y allegados movilizados al efecto.

Tal cual traje que pasa por la tintorería de evento en evento, un abigarrado rosario de sustantivos y adjetivos, valorativos todos ellos, recobran savia expresiva a cuenta del acontecimiento. Unos, caseros y rutinarios; otros, eufemísticos; algunos, descaradamente ofensivos. Pero la mayoría, acicalados con sufijos de muy variados estilos, los hay hasta inéditos, inauditos, incomprensibles, imposibles e impresentables. Una lista interminable de  chato, chatito, chatín, chatino, chatinino, guapo, guapísimo, guapito, guapín, peludo, pelusín, blanquito, blanquitísimo, lloroncete, mamoncín, ricura… Fuera de este uso más común, los hay pretenciosos: piel de melocotón, cabello asilvestrado, manos de garfio, ojos de luna, sueño de obispo, llanto desconsolado... Habría que reseñar también el recurso a lo popular, lo del pan bajo el brazo y demás.

Después, en los meses siguientes, cuando el léxico se atempera, la infancia recala en la etapa poliédrica —ahora las ciencias, tras las letras, siempre ha sido así—. Tanto propios como extraños exclaman, descubren, aseguran, comentan "los brazos que tiene", "las piernas que se le están poniendo", “esa cara de pan”, y en este plan, poliédrica. Pero el niño no asiste a su desarrollo, a la prolongación de su nacimiento, simplemente está, en su vitrina, que es la cunita, el corralito, la sillita, la mecedorita, etceterita. Hasta que comienza a zafarse de su primera infancia.